Cómo recuperar la activación de una denervación del gemelo interno

Caso práctico rehabilitación con EMG

La denervación sensitivo-motora es uno de los mayores desafíos en fisioterapia neuromuscular. Cuando la conexión entre el sistema nervioso y el músculo se ve afectada, la recuperación no depende únicamente de la fuerza, sino de volver a enseñar al músculo a activarse.

En este tipo de casos, aplicar el mismo programa de ejercicios estándar que usarías con cualquier paciente es un error que puede frenar por completo el progreso.

¿Por qué? Porque el músculo afectado no siempre responde a los estímulos esperados, y sin una medición objetiva, es imposible saber si está participando realmente en el movimiento.

La electromiografía de superficie (EMG) te da la posibilidad de ver en tiempo real si el músculo se activa, cuánto lo hace y cómo cambia con cada ejercicio. Esto transforma por completo la forma en la que planteas la rehabilitación.

Si quieres incorporar la EMG en tus protocolos de rehabilitación y diseñar tratamientos realmente personalizados, contacta con nosotros aquí y te hacemos un tour privado de nuestra herramienta de EMG.

Dificultades en pacientes con denervación

En un paciente con denervación del gemelo interno, las principales dificultades que encontrarás son:

  • Activación muscular mínima o inexistente en ejercicios convencionales.
  • Compensaciones automáticas de otros músculos (como el gemelo externo o el sóleo).
  • Pérdida progresiva de fuerza y tono muscular por falta de estímulo nervioso eficaz.

Y la gran pregunta que surge en consulta es: “¿Cómo puedo saber si el ejercicio que estoy utilizando realmente está activando el músculo afectado?”

La única forma de responder con certeza es medir la actividad muscular directamente.

Evaluación inicial: Analítica muscular con EMG

Comenzamos la sesión con una prueba simple: elevaciones de talones bilaterales.

Resultados EMG:

✅ Gemelo externo: 27% de activación media

❌ Gemelo interno: 14,9% de activación media

Esto revela una asimetría motora superior al 70%, confirmando la falta de activación efectiva en el gemelo interno.

Conclusión inicial: el músculo no estaba respondiendo al patrón motor habitual. Es necesario encontrar un estímulo más específico.

Estrategia: Buscar el ejercicio que mejor reactive el gemelo interno

El siguiente paso fue testar distintas variantes del mismo movimiento, para identificar cuál conseguía mejorar la respuesta neuromuscular del gemelo afectado.

El objetivo es provocar una señal eléctrica más intensa y eficiente.

Ejercicio 1: Elevación de talones asimétrica con manos apoyadas en un cajón

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Resultados EMG:
✅ Activación del gemelo interno aumentó un 5% respecto al ejercicio bilateral inicial.

Interpretación: El apoyo parcial permite mayor concentración neural en la pierna afectada, reduciendo la compensación del lado sano.

Ejercicio 2: Elevación asimétrica asistida con TRX

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Resultados EMG:
✅ Incremento del 8% en la activación del gemelo interno.Interpretación: El TRX mejora la sensación de seguridad y permite ajustar el esfuerzo, favoreciendo la reactivación sin fatiga excesiva.

Ejercicio 3: Elevación asimétrica con apoyo manual en cajón y carga de 4 kg

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Resultados EMG:
✅ Incremento del 8% adicional en la activación del gemelo interno respecto al TRX.

Interpretación: La activación del gemelo interno se normaliza progresivamente y se reduce la diferencia con el gemelo externo.

Clave del proceso: Personalización mediante EMG

Cada paciente con denervación requiere un protocolo de activación distinto. La EMG te ayuda a diseñar ese protocolo basándote en datos reales, no en suposiciones.

Con ella puedes:

Seleccionar el ejercicio más eficaz para estimular el músculo denervado.
Evitar compensaciones y detectar si otro músculo está haciendo el trabajo.
Usar biofeedback en tiempo real para enseñar al paciente a activar correctamente el músculo.
Motivar al paciente, mostrando su progreso con resultados visibles y cuantificables.

Implicaciones clínicas

Sin la EMG, este caso habría parecido un simple déficit de fuerza. Pero los registros demostraron que el problema real era neuromuscular, no estructural.

Esto cambió por completo el enfoque del tratamiento, pasando de ejercicios genéricos a una reeducación motora guiada por datos.

El resultado fue una mejora progresiva y medible en la activación del gemelo interno, que marcó el punto de inflexión en la recuperación del paciente.

Conclusiones

No todos los ejercicios sirven para todos los pacientes. En procesos de denervación o déficits neuromusculares, la precisión marca la diferencia entre avanzar o estancarse.

La electromiografía de superficie te permite ver lo que a simple vista no se puede medir:
qué músculos se activan, cuánto lo hacen y cómo responden a cada modificación del ejercicio.

Nos vemos en el siguiente post 🙂