Sinergia recto femoral – bíceps femoral
El equilibrio entre el recto femoral y el bíceps femoral es una de las sinergias más importantes en la biomecánica de la marcha y, especialmente, de la carrera.
Cuando ambos músculos trabajan de manera coordinada, la pierna logra absorber el impacto, controlar la rodilla y generar una propulsión eficiente.
Pero cuando esta sinergia se altera, el cuerpo entra en un ciclo de compensaciones, sobrecargas y pérdida de eficiencia que puede terminar en lesiones como tendinopatía rotuliana, rotura de isquiotibiales o dolor femoropatelar.
Por eso, que sepas medir y analizar esta sinergia con EMG es una de las herramientas más potentes que puedes incorporar en tu práctica clínica o de readaptación deportiva.
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Problemas asociados a una activación recto femoral > bíceps femoral
Cuando el recto femoral domina, es decir, activa más que el bíceps femoral, el patrón motor se vuelve rígido y poco eficiente.
Este desequilibrio puede manifestarse en distintas fases de la carrera y tiene implicaciones tanto en la prevención de lesiones como en el rendimiento.
Los efectos más comunes son:
❌ Pérdida de control excéntrico de rodilla en la fase de apoyo. Los isquiosurales no frenan adecuadamente la extensión, lo que aumenta la carga en el tendón rotuliano.
❌ Sobrecarga del cuádriceps y riesgo de tendinopatía rotuliana. El recto femoral asume demasiada carga durante la absorción del impacto.
❌ Menor capacidad de absorción en el contacto inicial. La pierna se vuelve más “rígida”, transmitiendo más impacto a la rodilla y la cadera.
❌ Déficit de coordinación y desuso de los isquiosurales. El bíceps femoral pierde protagonismo, limitando el control de la rodilla y la extensión de la cadera.
❌ Pérdida de eficiencia en la extensión de cadera. Al no intervenir correctamente el bíceps femoral, el impulso final de la zancada se debilita, reduciendo la velocidad y la economía de carrera.
¿Por qué deberías evaluar esta sinergia con EMG?
Frase típica pero totalmente cierta: Porque lo que no se mide, no se puede corregir.
La observación visual o la grabación en vídeo no bastan para entender qué ocurre a nivel neuromuscular.
La electromiografía de superficie (EMG) te permite medir la activación real de los músculos implicados, en tiempo real y durante el movimiento.
Así puedes identificar si el paciente o deportista:
⚠️ Utiliza en exceso el cuádriceps y no activa lo suficiente los isquios.
⚠️ Presenta asimetrías entre ambas piernas.
⚠️ Necesita modificar su técnica o trabajar la reeducación neuromuscular antes de progresar en carga.
Cómo hacerlo paso a paso
1️. Coloca los electrodos
Para obtener mediciones precisas:
– Recto femoral: coloca los electrodos en la parte media del muslo, en la línea que une la espina ilíaca anterosuperior con el borde superior de la rótula.
– Bíceps femoral: coloca los electrodos sobre el vientre muscular, a mitad del muslo posterior, orientados en la dirección de las fibras.

2. Evalúa primero la marcha
Haz que el paciente camine unos pasos a ritmo natural. Esto te servirá para identificar el patrón basal y observar posibles asimetrías.
En condiciones normales, la activación de los isquiosurales y el cuádriceps debería alternarse en fases opuestas del ciclo de la marcha:
- Durante la fase de apoyo, el recto femoral controla la flexión de rodilla.
- Durante la fase de balanceo, el bíceps femoral actúa de forma excéntrica para frenar la extensión y preparar el siguiente contacto.
3. Evalúa durante la carrera
Una vez obtenido el patrón básico, realiza la misma prueba durante una carrera suave o moderada. Esto revelará los desequilibrios más relevantes, ya que la velocidad y la carga aumentan la demanda neuromuscular.
Ejemplo de patrones reales
✅ Patrón normal de carrera

- Bíceps femoral izquierdo > Recto femoral izquierdo (V)
- Bíceps femoral derecho > Recto femoral derecho (V)
Interpretación clínica: Este patrón indica una buena coordinación intermuscular y un control excéntrico correcto de la rodilla, lo que reduce significativamente el riesgo de lesiones.
❌ Patrón alterado en carrera

- Bíceps femoral izquierdo > Recto femoral izquierdo (V)
- Recto femoral derecho > Bíceps femoral derecho (X)
El recto femoral derecho está compensando el déficit del bíceps femoral.
👉 Resultado: sobrecarga del cuádriceps, pérdida de control excéntrico y riesgo de lesión tendinosa.
Interpretación clínica: Este tipo de patrón es común en paciente tras una lesión previa de isquiosurales o después de un periodo prolongado de inactividad.
Implicaciones clínicas
La sinergia cuádriceps-isquios no solo afecta al rendimiento deportivo, sino también a la recuperación de lesiones de rodilla, cadera o pelvis.
Medir esta relación te permite:
✅ Identificar déficits de activación o compensaciones post-lesión.
✅ Planificar el retorno a la carrera con criterios objetivos.
✅ Diseñar ejercicios y cargas ajustadas al estado neuromuscular real del paciente.
Nos vemos en el siguiente post 🙂

