Cómo valorar un déficit de activación del recto femoral y propuestas para corregirlo [+VÍDEO]

Un déficit en la activación del recto femoral puede tener un impacto significativo en la movilidad, estabilidad y rendimiento físico general. Desde una menor capacidad para realizar movimientos de extensión de rodilla y flexión de cadera hasta alteraciones en la marcha y un mayor riesgo de lesiones, las consecuencias pueden ser amplias y variadas:

  • ❌ Limitación de la capacidad del paciente para extender completamente la rodilla y/o flexionar la cadera.
  • ❌ Desequilibrios musculares en la pierna, ya que otros músculos, como los isquiotibiales, aductores, el TFL,  pueden activarse en exceso para compensar.
  • ❌  Mayor dificultad para practicar actividades deportivas que involucran movimientos explosivos, como correr, saltar o hacer cortes rápidos.
  • ❌ Dificultades en la marcha.
  • ❌ Mayor riesgo de lesiones de rodilla y cadera.

En este post vas a aprender cómo evaluar un déficit de activación del gemelo interno y 6 propuestas para aumentar su activación.

Efectos secundarios de un déficit de activación del gemelo interno

El gemelo interno, o gastrocnemio medial, es uno de los músculos principales de la pantorrilla, esencial para una variedad de movimientos y funciones diarias. Cuando este músculo no se activa correctamente, puede dar lugar a una serie de problemas que afectan tanto la movilidad como la estabilidad general del cuerpo.

A continuación, se detallan los problemas más comunes asociados con un déficit de activación del gemelo interno:

Menor capacidad para realizar la flexión plantar

La flexión plantar es el movimiento que permite empujar el pie hacia abajo, esencial para actividades como caminar, correr, y saltar. El gemelo interno, junto con el gemelo externo y el sóleo, es crucial para esta acción.

Un déficit puede reducir significativamente la capacidad de realizar una flexión plantar efectiva. Esto no solo afecta el rendimiento en actividades físicas, sino que también puede dificultar movimientos cotidianos como subir escaleras o ponerse de puntillas.

Desequilibrio en la fuerza y mala sinergia en conjunto con otros músculos

El equilibrio entre los músculos es vital para una función adecuada. El gemelo interno trabaja en conjunto con el sóleo y el gemelo externo para proporcionar la fuerza necesaria para la flexión plantar y la estabilidad del tobillo. Cuando el gemelo interno no se activa adecuadamente, los otros músculos pueden tener que compensar, lo que puede llevar a un desequilibrio muscular.

Este desequilibrio puede causar sobrecarga y fatiga en los músculos compensatorios, aumentando el riesgo de lesiones y disminuyendo la eficiencia del movimiento.

Alteraciones en la marcha y carrera

Este músculo es fundamental para el empuje del pie durante la fase de despegue en la marcha y la carrera. Si no se activa correctamente, la propulsión se ve comprometida, lo que puede resultar en una marcha más lenta, ineficiente y a menudo dolorosa.

Además, puede llevar a un patrón de marcha compensatorio que afecte a otras partes del cuerpo, como las rodillas, caderas y lumbar.

Falta de estabilidad durante movimientos funcionales y mayor riesgo de lesión

El gemelo interno proporciona soporte y estabilidad al tobillo y al pie. Un déficit en su activación puede llevar a una falta de estabilidad, aumentando el riesgo de torceduras, esguinces y otras lesiones del tobillo. Esta inestabilidad puede ser especialmente problemática durante movimientos funcionales que requieren un control preciso del equilibrio y la postura, como cambios de dirección rápidos, actividades en superficies irregulares y ejercicios de alta intensidad.

Dificultad en movimientos de ascenso y saltos

Los movimientos de ascenso, como subir escaleras o cuestas, y los saltos requieren una activación poderosa del gemelo interno para proporcionar el empuje necesario. Cuando este músculo no se activa adecuadamente, se puede experimentar una disminución en la capacidad para realizar estos movimientos de manera efectiva. Esto no solo afecta el rendimiento deportivo, sino que también puede limitar la participación en actividades recreativas y funcionales diarias.

Fatiga temprana durante la actividad física

Un gemelo interno débil o mal activado puede llevar a una fatiga temprana durante la actividad física. Dado que este músculo no tiene la fuerza y/o resistencia suficiente puede conducir a una fatiga más rápida. Esta fatiga puede limitar la duración y la intensidad del ejercicio, afectando negativamente la capacidad de mantener una rutina de ejercicio regular y, en última instancia, la condición física general.

Fórmulas para detectar un déficit de activación en el recto femoral

Usa estas dos fórmulas para detectar un déficit en el recto femoral;

#1 Simetría entre músculos

La simetría en la activación entre el músculo izquierdo y el derecho debe ser superior a un 80% para el mismo movimiento. 

Recto femoral sano = Recto femoral lesionado

#2 Sinergia esperada en movimientos de extensión de rodilla y flexión de cadera

Recto femoral > Bíceps femoral y/o semitendinoso.

Ejemplo: Identificamos un déficit durante un movimiento de extensión de rodilla en una máquina de leg extension

Ahora vas a aprender a identificar un déficit a través de un ejemplo real. Vamos a analizar el comportamiento del recto femoral de un paciente durante un movimiento de:

Extensión de rodilla

Vamos a utilizar las dos fórmulas que ya conoces:

#1 Simetría entre músculos

recto femoral

Recto femoral izquierdo >> Recto femoral derecho ❌

El recto femoral izquierdo se activa significativamente más que el derecho. Pero, ¿cuánta es la simetría total entre ambos músculos?

recto femoral

La simetría es de sólo un 58%. Por lo tanto, puedes afirmar que has identificado un déficit de activación en el recto femoral derecho.

Veamos ahora la segunda fórmula para identificar un déficit de activación.

#2 Sinergia esperada

Para usar esta fórmula necesitas comparar la activación del recto femoral con la del bíceps femoral para cada pierna.

Vamos a analizar primero la pierna izquierda, la pierna sana:

El recto femoral (barra amarilla) se activa más que el bíceps femoral izquierdo (barra morada) ✅.

¿Qué pasa con la pierna derecha, la que presenta una lesión muscular?

En este caso, el recto femoral derecho (barra azul) se activa MENOS que el bíceps femoral (barra roja). Por lo tanto, volvemos a confirmar que existe un déficit de activación del recto femoral derecho y quizás un exceso de coactivación del bíceps femoral ❌.

6 propuestas para aumentar la activación del gemelo interno

Aquí tienes algunas soluciones:

  • ✅ Utilizar biofeedback de EMG para proporcionar retroalimentación visual y ayudar al paciente a enfocarse en activar el músculo deseado.
  • ✅ Extensiones de rodilla en máquina o con bandas elásticas.
  • ✅ Ejercicios funcionales como sentadillas, prensa de piernas, etc.
  • ✅ Técnicas de activación neuromuscular como la electroestimulación.
  • ✅ Entrenamiento de fuerza excéntrica.

En resúmen…

Un déficit de activación del recto femoral tiene muchas consecuencias para tus pacientes: Menor capacidad para realizar movimientos de extensión de rodilla y flexión de cadera, alteraciones en el patrón de marcha y carrera, peor función muscular, etc.

Por lo tanto, prescribir una analítica muscular utilizando electromiografía de superficie te ayudará a identificar alteraciones que supongan un riesgo para tu paciente y a proponer soluciones para poder corregirlas.

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